Técnica all-inside con fijación suspensoria e internal brace. Protocolo de rehabilitación por criterios funcionales para un retorno deportivo seguro y duradero.
La reconstrucción del LCA está indicada en pacientes con inestabilidad funcional de rodilla. La decisión se basa en el nivel de actividad, demanda deportiva, grado de inestabilidad y lesiones asociadas — no solamente en lo que muestra la resonancia magnética.
Pacientes con baja demanda funcional que no practican deportes de giro pueden compensar con rehabilitación y fortalecimiento muscular. La decisión se toma de manera individualizada.
Tener un LCA roto en resonancia no significa automáticamente que necesite cirugía. Lo que importa es la inestabilidad funcional.
Operar una rodilla inflamada o rígida empeora los resultados. La preparación incluye reducir inflamación, recuperar rango de movimiento completo y fortalecer la musculatura antes de la cirugía.
Los pacientes que llegan con mejor rango de movimiento y fuerza muscular tienen mejores resultados. Invertir 2-4 semanas en prehab antes de operar marca una diferencia significativa.
No operamos rodillas inflamadas ni rígidas. La preparación es parte del tratamiento.
La reconstrucción se realiza por artroscopia. Se obtiene un injerto tendinoso del propio paciente (isquiotibiales o cuádriceps) y se coloca en la posición anatómica del LCA original. Utilizamos la técnica all-inside con túneles tipo socket que preservan más hueso.
Preferimos injerto del propio paciente (isquiotibiales o tendón cuadricipital) por mejor integración biológica y menor riesgo de rechazo. El tipo se elige según su deporte, anatomía y cirugías previas.
La rehabilitación del LCA es un proceso de al menos 9 meses. No se autoriza retorno deportivo por calendario sino por cumplimiento de criterios funcionales objetivos.
No autorizamos retorno deportivo por calendario. Se requiere cumplir criterios objetivos: índice de simetría de fuerza >90%, pruebas de salto >90%, y evaluación de preparación psicológica.
Cada mes adicional de espera entre los meses 6 y 9 reduce significativamente el riesgo de re-ruptura. La paciencia protege su injerto.
El riesgo de re-ruptura del injerto es del 5-15% dependiendo de la edad, deporte y cumplimiento de criterios de retorno. Un programa de rehabilitación completo y prevención neuromuscular reduce significativamente este riesgo.
Si hay re-ruptura o falla del injerto previo, realizamos cirugía de revisión con técnica adaptada. La técnica all-inside facilita la revisión al preservar hueso en la primera cirugía.
Atiendo pacientes con seguro de gastos médicos mayores y pacientes privados. El costo depende del hospital, tipo de injerto y complejidad (lesiones meniscales asociadas, revisiones).
Centro Médico Jurica, Hospital Ángeles, Star Médica y H+. La elección depende de su seguro y preferencia.
El mínimo recomendado es 9 meses, pero el retorno se basa en criterios funcionales, no en fechas. Algunos pacientes tardan 10-12 meses. La evidencia muestra que cada mes adicional de espera reduce significativamente el riesgo de re-ruptura.
Preferimos injerto autólogo (del propio paciente): isquiotibiales o tendón cuadricipital. La elección depende de su deporte, anatomía y si existen cirugías previas. Se discute en consulta.
Es una técnica avanzada que usa túneles tipo socket (no pasantes) en fémur y tibia. Preserva más hueso, reduce dolor postoperatorio y facilita una eventual cirugía de revisión si fuera necesaria.
El riesgo de re-ruptura varía del 5 al 15% dependiendo de edad, deporte y cumplimiento de criterios de retorno. Un programa completo de rehabilitación y prevención neuromuscular reduce significativamente este riesgo.
No siempre. Pacientes con baja demanda funcional que no hacen deportes de pivoteo pueden funcionar bien sin cirugía, con rehabilitación. La decisión es individualizada.
Es una cinta de refuerzo sobre el injerto que lo protege durante la maduración biológica sin limitar su función. Permite una rehabilitación más segura en las fases tempranas.
Se utiliza anestesia regional (bloqueo) que proporciona excelente control del dolor las primeras 24-48 horas. Después, el protocolo multimodal controla bien las molestias sin opioides fuertes.
Sí. La reconstrucción de LCA está cubierta por la mayoría de seguros. Le apoyamos con cartas de autorización, cotizaciones y coordinación con ajustadores.